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La renovaciĆ³n de la Iglesia y de la Sociedad tiene rostro de mujer

Fecha: 08/03/2019

Retiro 14 de Marzo 2019. Centro La Providencia

Santuario de Schoenstatt Bellavista

Padre Juan Pablo Rovegno

 

La renovación de la Iglesia y de la Sociedad tiene rostro de mujer (día de la mujer, 8 de marzo)

Santa Misa

Evangelio: Mt7;7-12

“Pidan y se les dará, llamen y se les abrirá, porque todo el que pide recibe y el que busca encuentra; y se abrirá la puerta al que llama…”

Lectura Libro Ester

Oración de la Reina Ester “ La reina Ester fue a pedirle auxilio al Señor ante el peligro que amenazaba su vida. Para eso se había quitado su elegante vestido y se había puesto ropa de luto hecha tiras, y en lugar de perfumes caros, se había cubierto la cabeza de cenizas y polvo, cubriendo su figura con desfatadas trenzas. En seguida oró al Señor, Dios de Israel, de esta manera:

¡Oh, Señor, nuestro único rey! Ven, pues, en mi socorro, que estoy sola, y no tengo ayuda, sino, a ti! ¡ Ahora, que mi vida está en peligro!...

¡Acuérdate Señor!; déjate ver por nosotros, ahora que sufrimos; y a mí, dame valor, rey de los dioses, tú que estás sobre toda autoridad!

¡Pon, en mi boca, palabras armoniosas cuando encare al rey, y has que su corazón , rechace a los que nos persiguen…!

¡Oh Dios! Que superas a todos en Poder, escucha la voz de estos desesperados, líbranos de las manos de los malos, y a mí, quítame el miedo que me embarga!

Primera parte

La reina Ester , era judía, y el rey Asuero se enamoró de ella sin saberlo, y la nombró reina de entre sus concubinas por su gran hermosura. Ella, había sido llevada al palacio, y presentada ante el rey por un portero de palacio, Mardoqueo, un judío, que era su tío y la había criado como hija.

Por ese tiempo, el consejero del rey Asuero era Amán, una persona muy arrogante, y que obligaba a todos en el palacio, que se arrodillaran frente a él; desgraciadamente, Mardoqueo, no se quiso arrodillar y le contestó, que sólo se arrodillaba frente a su único Dios, Yahvé.

Como odiaba a los judíos, aprovechó, la ocasión para inventar un complot contra el rey, de parte de los judíos; por lo que el Rey Asuero, envió un decreto de exterminio contra ese pueblo que vivía exiliado en su reino.

Mardoqueo, al enterarse de esto, le pide a su sobrina Ester que interceda ante el rey para que se revoque el decreto.

Ella muy triste y desesperada, le contesta, que no se atreve a irrumpir en los aposentos de rey, porque nadie puede interrumpir al rey, bajo pena de muerte.

Mardoqueo le hace entender que por algo, Dios el Señor, la tiene en ese Palacio, y permitió que fuera reina, Ester se da cuenta de su importante Misión y se decide salvar a su pueblo, aunque en ello se le fuera la vida…   y se prepara en Oración, de humilde petición, enfrentando con temor, pero con confianza en la voluntad de Dios, lo que decida, para ella y para su pueblo, el rey Asuero.

El Señor, pone palabras en su boca, que hacen cambiar la sentencia y descubrir el engaño que había sido víctima el rey por medio de Amán.

La sinceridad y humildad de Ester, conmueve el corazón del rey, ya que ella le confiesa que también es judía, y que no ataque a su pueblo.

La lección que nos deja esta mujer, es que, no sólo mira por su bien, esa vida relajada del palacio, sino, que se abre a su entorno, se remece por lo que le puede suceder a su amado pueblo; y arriesgando su vida y comodidad, se entrega a su único Dios, en oración confiada, sabiendo, que de ella y su fe  dependía la vida de sus hermanos.

Y tal como dice el Evangelio de hoy:

“Pidamos, y se os dará, llamemos y se nos abrirá, porque todo el que pide, recibe y el que llama se le abrirá la puerta”

Como Ester, hay muchas mujeres en el Antiguo Testamento que fueron capaces de arriesgar la vida por el pueblo y la Alianza con Dios…

… Culminando por supuesto con “La Mujer”, María, que por su sí, incondicional, nos entregó al Mesías, el Salvador.

“El Señor miró la humildad de su sierva, por eso dichosa me dirán por todos los siglos “ (Lc 1; 46-48)

La Humildad es un Valor

Dios, trabaja a través de la entrega confiada y la humildad de los creyentes.

Pero, actualmente, la humildad en la sociedad es mal valorada; por eso se cae en tantas incomprensiones, excesos y soberbia. Esto sólo nos denigra como personas, porque disfrutamos con la caída del contrario, hacemos leña del árbol caído. Creemos que tenemos la razón en todo, no aceptamos que nos podemos equivocar, y nos pedimos unos a otros perfección.

Esto nos hace tan soberbios que no queremos pedir perdón, por no querer sentir que debemos ser perdonados.

Esto repercute en nuestra Fe, que está basada en la Palabra de  Dios, que es el Perdón y Misericordia.

Y en oración, vamos dejando a un lado el pedirle perdón al Señor, por tantas debilidades que no queremos ver ni aceptar. Como tampoco lo alabamos por lo que es, por su grandeza frente a nuestra pequeñez, que no queremos ver.

¡Y en cuanto a darle gracias! Sólo transformamos nuestra oración en un pliego de peticiones, y … ¡Ay! Que no nos de lo que le pedimos!

¡La humanidad está olvidando a Dios ! no sabe quién es el Señor. No se escucha al Hijo, no se lee la Palabra.

Al conocer a Dios, por el sólo interés de saber más de Él, Ël actúa en nosotros, porque como dice Juan en el Apocalipsis : “ Mira, que estoy a tu puerta y llamo, si me abres, cenaré yo contigo y tú conmigo”

Debemos acercarnos a Dios, rescatar el valor de la humildad para que no sea como la higuera, frondosa, llena de hojas, pero cuando llegó Jesús a probar uno de sus frutos, no había ninguno, sólo hojas.

Si conocemos al Padre, por Jesucristo, lograremos amarlo, pues no podemos amar a quien no conocemos.

En la transfiguración, el Padre Dios le habló a los Apóstoles que acompañaban a Jesús, y les dijo: “ ¡ ¡ Escúchenlo a Él ! ¡es mi hijo el elegido!”

Descubramos la obra del Señor, su Amor y Misericordia, en nuestra propia historia y podamos decir : ¡Qué bueno es el Señor!

 

Oración

Señor ¡ humildemente, reconozco que te necesito, te doy mi hoja en blanco para escribirla en cada acontecimiento, contigo, junto a Ti!

Sólo así podré actuar como Ester, y otras tantas mujeres, que reconocieron tu Actuar Salvífico en sus vidas, de tal manera de poner en riesgo la vida si es necesario para traer tu Misericordia y Salvación en medio de este mundo hostil, que se ha ido poco a poco en contra de nuestros principios cristianos.

Te renovamos hoy nuestras súplicas en memoria de Tu Iglesia, nuestra Iglesia, para que seamos dignos de Ti, que estás continuamente en esta barca en la que vamos navegando.  Amén.

 

 

 

Segunda Parte

La Importancia de Ser Mujer

El 8 de Marzo, se celebró mundialmente el “Día de la Mujer”, y las calles de todo el mundo se llenaron de manifestaciones de tantas mujeres que quieren cambiar el mundo en que viven; y sea más agradable y agradecido con ellas, en cuanto a su dignidad.

Piden que se les respete como persona, así como se respeta a los hombres. Quieren ser valoradas en igualdad por lo que son y por lo que aportan, tanto en conocimiento, en el trabajo, en el hogar.

Pero, también, hay bastante número de mujeres, que salen a protestar, con odio y resentimiento, que es causa que se nuble lo que realmente piden y necesitan.

Por ejemplo: ¿ No será que no se aceptan como son, porque su rol y Misión no ha sido valorada o menoscabada? ¿ o que tienen una imagen negativa de ser madres solo al cuidado de sus hijos, y serviles frente al hombre? Por lo que no desean el Matrimonio, hijos, y prefieren a las mascotas, o vivir en pareja mientras dure el encanto? Y miran en menos el trabajo de una “dueña de casa”?

Como también desean la “libertad” total sobre su cuerpo y decisiones, incluso “desechar” a los hijos no deseados (abortos)

Como que existe una “envidia” al hombre, acumulada por siglos y quieren gozar de esa “ libertad” falsa que creen que gozan los hombres?

Es muy importante para el mundo cristiano que la mujer se empiece a valorar y a valorar a los hombres. Y los hombres , a su vez, capten la importancia de su masculinidad y el valor importante de la mujer en la vida.

Solo así, el cristianismo tendrá sustento, para expandirse con obras concretas en el mundo.

Los cristianos, creyentes, debemos descubrir el amor de Dios hacia todo hombre y mujer, y su voluntad, de que nos amemos unos a otros con el AMOR que Él no AMA.

Él, que creó al Hombre en igual dignidad que a la mujer, los hizo físicamente distintos con el fin de complementarse entre ellos y lograr una felicidad, completa y estable, con respeto y admiración mutua frente a cada Misión particular que se reciben de Él, en esta vida y es en el Génesis, está la explicación de lo que nos fue sucediendo como sociedad. En el momento que caen en la tentación de ser “Libres”, de no obedecer a su Creador, de alejarse de Él, como el Hijo Pródigo de su Padre.

Adán : la mujer que me diste me dijo que comiera del árbol prohibido

Eva : la serpiente me engañó

Cuando el hombre y la mujer se engañan a sí mismos y quieren independizarse de Dios, caen en pecado de la soberbia y por lo tanto pierden la humildad.

Estamos en cuaresma, es decir, tiempo de oración, de analizar nuestro comportamiento desde el punto de vista del Amor a Dios y al hermano.

Conmemoramos con el Color Morado, la grandeza de Dios, de entregarnos a su propio Hijo para que con su muerte y Resurrección nos salvara de nuestras debilidades y podamos gozar del Reino que empieza acá, como hijos que resucitarán por Él a la eternidad.

¿Qué significa el color morado?

La tintura morada era en la antigüedad desconocida ya que muchas de las plantas lograban muchos colores pero no el morado.

Más adelante pudieron lograrlo machacando más de cuatrocientos caracoles para teñir una tela para una túnica. Por lo que sólo los reyes y altas autoridades la podían pagar. Entonces se asociaba el color morado a la Autoridad y Superioridad.

Por eso el morado representaba ciertos valores:

  1. Espiritualidad (poder que venía de Dios)
  2. Creatividad (talento para gobernar)
  3. Dignidad (eran respetados)

 

De ahí que el color morado fue elegido como el color de la mujer, en el día de la mujer. ¿y por qué?

  • Por su espiritualidad, su mundo interior
  • Por su creatividad, búsqueda para solucionar problemas.
  • Por su dignidad, nobleza interior.

¿Por qué la Iglesia tiene rostro de mujer?

Para explicar esto hay que partir preguntándose

¿Cómo es el alma de la mujer?

  1. Tiene capacidad de acoger, a aquel que la mira y que la necesita, desde su don maternal, que es innato.
  2. Son luchadoras, cuántas se sienten como verdaderas leonas en su corazón para luchar por sus hijos, por los suyos, por la fe, por la patria y por ellas mismas.

Cada una tiene su propia historia de lucha. ¡Cuánto luchó y oró la madre de San Agustín por la conversión de su hijo!

  1. Unidad. La mujer es la que busca la unidad, especialmente cuando se rompen los vínculos. Rezan por la unidad de la familia; se desviven de atenciones para con sus hijos.

Por lo tanto el símbolo de la mujer es: acogida-lucha – unidad

1.- A través de su inmensa Espiritualidad, ella es el “Alma”, la que “da vida”, la que “llena” los espacios vacíos. La que nos hace ver la vida desde otro ángulo, el del “Amor” y por eso crea una atmósfera positiva, que levanta el ánimo, y anima el hogar, el trabajo o el lugar en que se encuentre.

Recordemos a María, la Virgen, la que fue capaz de unir a los Apóstoles en el Cenáculo, después de la Ascención de Jesús, cuando los crió débiles, desamparados y desconcertados por el miedo e inseguridad, y prontos a irse cada uno por su lado y los animó a reunirse en Oración, para esperar la promesa de su Hijo, de que les enviaría al Espíritu Santo.

2.- A través de su Creatividad;  la mujer es creativa por naturaleza, se las arregla para darle a cada uno según su necesidad.

Frente al trabajo es capaz de crear cosas útiles, juguetes, muñecas de trapo, contar cuentos, cocinar con agrado y cariño y con pocos elementos puede preparar platos exquisitos.

Y ¿por qué es creativa? Por su gran capacidad de SERVIR a los demás, y eso ¡ojo! Que no es esclavitud, por el contrario esto surge de su tercera capacidad:

3.-  La Dignidad:

¡ y lamentablemente es esta la que la mujer cree que ha perdido! ¡que ya no es digna, porque el hombre la ha aplastado! ¡ ninguneado! ¡esclavizado!

La mujer debe reconocer que es digna, a pesar del trato que haya recibido y por su dignidad debe seguir luchando, para no ser pisoteada, como lo ha sido a través de la Historia en innumerables ocasiones.

El hombre que no reconoce esa dignidad, no tiene derecho a llamarse “Hombre”

Es allí donde comienza el problema de los movimientos “feministas” mal entendidos por las mismas mujeres, que no saben lo que realmente son.

Para que la humanidad no se desate en una lucha fraticida, por el “poder” femenino, sobre el masculino, o viceversa, hay que estudiar, para saber y reconocer “ qué es en verdad Ser Hombre y ser Mujer”.

Es decir, volver al inicio, a la Voluntad de Dios al crearnos! ¿Y cómo lo hacemos?

  • Escuchando al Hijo, a Jesús!   “¡A Él escuchadlo!” (Transfiguración). Porque el Hijo es la “Nueva Creación”, o el nuevo Adán, siendo María, la nueva Eva.”

Si no escuchamos la Palabra que Jesús nos vino a decir en nombre de su Padre, no conoceremos jamás la “Verdad del Ser”

En las bodas de Caná hay cosas muy importantes que nos aclaran esto.

¡ La Virgen confió en su Hijo! ¡No tienen Vino! ¡MUJER! ¡ Qué tenemos tú y yo que ver!

Pero es ese momento, no sólo vió a su madre que le pedía algo especial, sino, que vio en ella a la “MUJER POR EXCELENCIA”, al prototipo de Mujer que su Padre Dios creó desde el “ Principio”. El rasgo de la “Nueva Eva”, sin pecado, inocente, pero con una capacidad de darse cuenta de la dificultad que se estaba produciendo; que la falta de vino símbolo de la alegría, significaría una terrible vergüenza o deshonra para los novios y sus familias ante los invitados.

Jesús vio en su Madre a la “MUJER”, porque ella poseía lo que para muchos pasa desapercibido:

  1. Sensibilidad : herramienta contra el egoísmo
  2. Determinación : ¡Hagan lo que Él les diga! Y no se dejó amedrentar por la respuesta de Jesús, y tomó el mando de la situación.
  3. Delegación: Toma la decisión, pero delega en su Hijo, confía en Él.
  4. Por eso también en la Cruz Jesús dijo: “Mujer, he ahí a tu Hijo! Y a Juan ¡he ahí a tu Madre!”

 

Tercera parte

La Renovación de la Iglesia por medio de la Mujer

 

Los sacerdotes, en este momento, están pasando por un tiempo realmente terrible y como los Apóstoles después de la Ascención de su Maestro, se sienten solos frente al mundo que los persigue, cuestiona, y se sientes pagando deudas y pecados de otros; muchos ya no quieren seguir su vocación.

Es verdad que la caída de algunos o varios sacerdotes se debe a lo que sucede en el mundo actual, que todo está materializándose, la TV y los medios modernos de comunicación han tergiversado los valores en todo campo: la moda, la vestimenta femenina, los movimientos que surgen y tienden al “liberalismo” , al “ateísmo”, a sentirse que no se necesita a Dios, a querer ser héroes, famosos, estrellas, modelos, etc. Y han llegado a todos, incluyendo dentro de la Iglesia, el estrés del trabajo para lograr sueldos acordes con lo que se “ necesita “para un “status”; hacen que la gente no “pierda el tiempo” en leer libros religiosos, en aprender a leer la Biblia, a conocer la Palabra. Es decir hemos tirado a Dios por la “borda” y como consecuencia el 2Mal” entra desatado, en las costumbres y en las conciencias.

Los sacerdotes en medio de este mundo también les cuesta vivir y luchar por no caer, como a todo ser humano.

Los Apóstoles se habían portado mal con Jesús en la Crucificción, y se sentían pecadores, además el mundo de su época los perseguía como a Cristo para crucificarlos.

¿Quién los salvó?    MARIA

¿Quién puede salvar a la Iglesia hoy?    LA MUJER  …     unida a María y a Jesús mejor aún.

 

Para salvar a la Iglesia hay que Renovarla

Y lo único que renueva a la Iglesia es EL ESPÍRITU SANTO

Y en qué nos ayudará EL Espíritu Santo?

  • A purificar la susceptibilidad es decir darle conciencia y sentido a la sensibilidad y así, no buscar para uno mismo egoístamente, sino “poner al otro” como “centro”.

Poner la propia sensibilidad enfocada en ayuda y comprensión del “otro”, sea quien sea y haya hecho lo que haya hecho.

Dar conciencia a la sensibilidad es entrar en contacto, sentir, conmovernos, ser “instrumentos sensibles”: lo que no me agrade que me hagan a mí, yo no puedo hacerlo a otro.

 

El feminismo ideológico es algo de doble filo, porque se presta para muchas cosas, que como personas nos pueden destruir. Por eso, como mujeres y hombres cristianos, debemos analizar y luchar contra algunas ideologías que estos movimientos promueven y no quedarnos calladas.

Debemos reencontrar los signos que realmente nos proporcionan Vida Verdadera.Debemos rescatar las Virtudes Teologales que el Señor regala como don a todo ser humano desde siempre: Fe, Esperanza y Caridad.

Debemos por lo tanto rumiar la Fe a través de “La Palabra”, pues, sin la Palabra, no hay “Revelación”, y sin Revelación, no conoceremos la Fe, y sin Fe no hay Esperanza, y sin Esperanza no hay AMOR Verdadero por no conocer a Dios.

 

Sin conocer a Dios, nuestra conciencia se pone transversal y provoca crisis que nos empuja y nos bota. Y como Iglesia que somos, no podemos quedarnos boquiabiertos y con los brazos cruzados. No podemos arrancar de la Misión que Dios nos pide en este momento.

 

La Iglesia actualmente está herida, el Cuerpo de Cristo es como que está nuevamente crucificado, ¡pero no capotado! Porque por la Cruz el Señor nos perdonó. ¡ Perdónalos Padre porque no saben lo que hacen!

 

Pero con su Resurrección sabemos que su ¡Cuerpo Resucitará Glorioso!. Es decir la Iglesia Resucitará con Cristo! Y como en Pentecostés, junto a María Oremos al Señor.

 

  • Ven Espíritu Santo ¡Ven! y Renueva a tu Iglesia. Para que poco a poco se renueve la Faz de la tierra !

 

Preguntas : Mujer se lo que eres

 

  1. ¿Por qué creo que la renovación de la iglesia y de la sociedad tiene rostro de mujer?
  2. ¿Qué rasgos veo en mí, con los que puedo colaborar en esta hora de renovación?
  3. ¿Qué dimensiones necesito trabajar, profundizar, redescubrir, sanar, para colaborar en esta hora de renovación?
  4. ¿Qué dimensiones de mi vida y de mi entorno necesitan hoy de mí como mujer?.